Familia demanda a Cementerio Sobre Restos Perdidos

Una Familia del Sur de la Florida Alegó que Cuidadores en el Cementerio Memorial Park del Sur de Dade Han Perdido los Restos de su Amado Patriarca.

Publicado el Viernes, 2 de Noviembre de 2007 POR EVAN S. BENN

Lea la demanda legal presentada por Ondina Guerra contra SCI Servicios Funerales de Florida, Inc. y Service Corporation International.

Cuando llegó el día de enterrar Ondina Toledo junto a los restos de su marido Miguel, a la sombra de un árbol, se hicieron los arreglos y se cavó la fosa.

Y, a continuación, los cuidadores en el Cementerio Memorial Park del Sur de Dade avergonzados revelaron lo que llamaron "un pequeño problema".

Faltaba Miguel.

"Nos dijeron que abrieron la tumba y no había nada allí--ni ataúd, ni restos, nada," dijo el nieto de los Toledo, Raciel Guerra, 36.

Ahora están demandando al cementerio, que dice que trata de diligentemente localizar a su ser querido y poner fin a la angustia de la familia.

Dos semanas después de la muerte de Ondina a la edad de 83, la familia todavía no puede cumplir su deseo de compartir una tumba individual con su marido, un ex mecánico que murió el 23 de Diciembre de 1990.

Y ahora comprenden--con creciente indignación—que han estado poniendo rosas y diciendo oraciones encima de un lote vacío durante 17 años.

La familia pasó mucho tiempo visitando su tumba, dijo en español su hija Ondina Guerra. "Cumpleaños, Navidad. Le traíamos flores y estábamos con él."

La asistente de una oficina médica del Suroeste de Miami-Dade dijo que ha estado en terapia desde el mes pasado y no puede dormir porque piensa constantemente sobre lo que podría haber pasado a los restos de su padre.

UN TIEMPO HORRIBLE

"Su temor es que lo sacaron y lo arrojaron a algún lugar o que vendieron su cuerpo y su ataúd", Raciel Guerra dijo acerca de su madre. "Mucho ha pasado por su mente. Ha sido muy horrible."

El jueves, los Guerras anunciaron que habían entablado un pleito contra la compañías dueñas del cementerio, Service Corporation International, radicada en Texas y SCI Funeral Services de Florida.

Funcionarios del cementerio emitieron una declaración diciendo que trabajan rápidamente para encontrar el cuerpo de Toledo y resolver la demanda. La empresa compró el cementerio en 1992, dos años después de que Toledo fue enterrado.

"Creemos que el Sr. Toledo está enterrado cerca", dijo la declaración.

Pero sus parientes dicen que el cementerio ha sido de todo menos agresivo en sus esfuerzos para solucionar el error.

El director del cementerio le dio la noticia a la familia el día después Ondina Toledo murió el 18 de octubre.

El director lo llamó "un pequeño problema" y dice que un cuidador estudiaría el problema, después de regresar de vacaciones -- de acuerdo con el abogado de la familia, Stewart Greenberg.

La demanda de la familia busca dinero por su dolor y sufrimiento, pero dijeron que su principal preocupación es encontrar los restos de Miguel Toledo.

Raciel Guerra dijo que era cercano a su abuela y abuelo. En los 17 años tras la muerte de su abuelo, Guerra recuerda a su abuela diciendo a menudo querer ser enterrada junto a su marido. Miguel Toledo había comprado el lote para dos personas por varios miles de dólares antes de morir.

"Ese era su deseo, estar con él cuando muriera", dijo Guerra.

Guerra consolaba a su llorosa madre en las oficinas de su abogado el Jueves. Más tarde, en la tumba en West Kendall, Ondina Guerra estuvo acompañada por Greenberg, quien se comprometió a poner fin a su calvario.

"Lo más importante es reunir a su madre con su padre y asegurarnos de que ninguna otra familia tenga que pasar por esto", dijo Greenberg.

Ondina Toledo esta actualmente enterrada en un sitio temporal del cementerio. La lapida que marca el lote de los Toledo en la sección 1 ha sido desenterrada. Tres docenas de Rosas rosadas y blancas se descansaban en la hierba ahí el Jueves.

"Les pedimos que encuentren los restos y demuestren que pertenecen al Sr. Toledo," dijo Greenberg. "Entonces, nos gustaría pasar ambos a un lugar que no sea propiedad de SCI."

En 2001, cientos de los demandantes presentaron una demanda de clase contra esta gigante corporación de cementerios. Afirmaron que en dos cementerios judíos propiedad de SCI en los condados de Broward y Palm Beach, cuerpos fueron exhumados y botados, cadáveres fueron cambiados de lugar y profanados.

ACUERDO NEGOCIADO

La empresa negó las acusaciones, pero decidieron llegar a un acuerdo negociado para liquidar aquel pleito. En el 2004 un juez de Broward aprobó un acuerdo negociado de un millón a dividirse entre los demandantes.

"Se supone que un cementerio proporcione un pacífico lugar de descanso final, pero SCI tiene un historial de no hacerlo," dijo Greenberg. "Todo lo que dieron a esta familia fue un agujero vacío"